domingo, 7 de diciembre de 2014

Todavía es pronto para decir adiós, quédate.

¿Sabes? Una vez alguien me dijo que los pequeños detalles hacen las grandes cosas. Que a veces tus lugares favoritos pueden ser personas, que las personas pueden ser motivos. Pero claro, lo que yo no sabía es que había personas que podían salvarte, personas que te sacan a flote cuando tú aún no eres consciente de que te estás ahogando. Entonces, alguien se acerca a ti, y a ti de repente, todo te da miedo. Te da miedo el olvido, el dolor. Son sentimientos que siempre has tenido presente, pero es que joder, es que entonces llega alguien que con sólo una caricia te hace sentir que las cosas están bien, que esta vez sí, que esta vez no vas a caer. Entonces, lo sabes, pasas cada día diciéndote que no puedes permitir perderlo, y yo no puedo perderte a ti. No puedo perdernos, todavía no he aprendido a vivir sin ti y oye, que tampoco quiero. 

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